Sigue, cancela y lee tus solicitudes
Los cuatro estados de una solicitud, la cancelación con días devueltos, por qué no hay editar, y la cronología que lo recuerda todo.
Una solicitud no es "enviar y olvidar": tiene una vida — pendiente, decidida, quizá cancelada — y una memoria. Esta guía cubre cómo seguir tus solicitudes, cómo cambiar de idea y cómo leer la cronología que lo registra todo.
Los cuatro estados
| Estado | Significado | En el planning |
|---|---|---|
| Pendiente | Espera a tu aprobador; días reservados | Barra rayada |
| Aprobada | Confirmada; calendarios sincronizados al día | Barra sólida |
| Rechazada | Denegada, siempre con motivo | No se muestra |
| Cancelada | Retirada; días devueltos | No se muestra |
Dónde seguirlas
Mis solicitudes lo lista todo con su estado; Mi calendario muestra tu año de un vistazo. Pulsa cualquier solicitud — ahí o en el planning — para abrir su detalle.
Cancelar una solicitud
Abre la solicitud y pulsa Cancelar reserva. Funciona con las pendientes (cambiaste de idea antes de la decisión) y con las aprobadas (los planes cambiaron):
- Los días vuelven de inmediato a tu saldo.
- Los eventos enviados a los calendarios sincronizados se retiran.
- Tu aprobador queda informado si la reserva ya estaba aprobada — sin sorpresas en el planning.
No hay "editar": para cambiar fechas, cancela y vuelve a reservar. Es a propósito — cada versión de la verdad queda en el historial, y las aprobaciones se refieren siempre a fechas exactas.
La cronología
Cada solicitud lleva una cronología de solo añadir: creada, aprobada o rechazada (por quién, cuándo, por qué), cancelada. Los motivos de rechazo también viven aquí. Es tu resguardo — si algún día llega la conversación de "¡pero yo la pedí!", la cronología la cierra con amabilidad.
Rechazada — ¿y ahora?
El rechazo llega con su motivo (tu aprobador debe darlo). No se descuenta nada. Léelo, ajusta — otras fechas, un tramo más corto — y vuelve a reservar: la nueva solicitud nace limpia, no es una segunda entrega de la anterior.
Conviene saber
- Un aprobador también puede cancelar una reserva en tu nombre (te avisarán, con una nota) — útil cuando los planes cambian estando ya fuera.
- Los adjuntos de una solicitud siguen visibles en su detalle — para ti y para quienes aprueban por ti.
- ¿Esperas demasiado? Los aprobadores ven su cola, pero una palabra amable también funciona — las decisiones son humanas por diseño.