Reserva y cancela en nombre de tu equipo
Llamadas de baja, vacaciones ya acordadas, recién llegados: elige a la persona en el formulario o arrastra en su fila — aprobado al instante, atribuido con claridad.
A veces la persona adecuada para hacer clic no es la que se ausenta: un cocinero llama enfermo, un compañero subido a una escalera te pide que "resérvalo tú", un recién llegado aún no ha iniciado sesión. Quien aprueba puede reservar y cancelar en nombre de su gente — mismas reglas, atribución clara.
Quién puede hacerlo
Los admins para cualquiera; los managers para los departamentos que aprueban. Si puedes decidir las solicitudes de alguien, puedes reservar por él.
Reservar por alguien
- Abre el formulario (botón, o arrastra en su fila del planning — las fechas llegan pre-elegidas).
- Elige a la persona en el selector "Para quién" de arriba del formulario.
- Sigue como siempre: tipo, fechas, nota. Las cuentas en directo muestran su saldo, no el tuyo, y sus coincidencias.
Una reserva que haces por alguien queda aprobada en el acto — el aprobador eres tú; preguntarte a ti mismo sería teatro. La persona recibe el aviso, y la cronología registra que la creaste tú.
Cancelar por alguien
Abre su reserva y cancélala — el formulario pide una nota para que la cronología diga el porqué ("la tormenta cerró el local, movida la semana de todos"). Los días vuelven a su saldo; sus calendarios sincronizados se limpian; recibe el aviso.
Dónde brilla
- Llamadas de baja — la persona telefonea, tú registras su baja mientras sube el café.
- Vacaciones ya acordadas — el plan de verano cerrado en una reunión aterriza en el planning en cinco minutos, un arrastre por persona.
- Recién llegados — las vacaciones pactadas al contratar, reservadas antes de su primer inicio de sesión.
Límites que conviene respetar
- Todo queda atribuido: la cronología separa "creada por" y "para". Sin reservas fantasma.
- Te atan los mismos límites: bloqueos de fechas, topes de ausencia, su saldo restante. El formulario rechaza por ella exactamente como lo haría por ti.
- Úsalo como servicio, no como vigilancia — reservar las vacaciones de alguien por él sin preguntarle es una conversación, no una función.